El Programa de Atención Residencial Básica Acercando Realidades inició su trayectoria en 1999 y fue el primer recurso mixto de toda Andalucía. Atiende a niños, niñas y adolescentes en situación de desamparo, ofreciendo un entorno estable y cuidado, con acompañamiento educativo y socioafectivo, orientado a garantizar protección integral, bienestar emocional y desarrollo personal durante el tiempo necesario hasta que se determine la medida más adecuada para cada caso.
La intervención se apoya en la vida cotidiana como espacio educativo: rutinas, hábitos, escolarización o formación, salud, convivencia y participación comunitaria, desde una mirada sensible al trauma relacional y con perspectiva de género. El objetivo es construir una base de seguridad real que favorezca autonomía progresiva y proyecto de vida.
El trabajo con la familia es un eje central del programa. Siempre que exista contacto y se valore posible, se desarrolla una intervención familiar sistemática para comprender la historia relacional, reducir dinámicas de daño, reforzar capacidades parentales y sostener vínculos funcionales. Esto se concreta en sesiones de intervención familiar periódicas, seguimiento del plan de intervención, visitas familiares con supervisión cuando proceda y espacios de comunicación acompañados, coordinando siempre con la red institucional implicada. Cuando la familia no está disponible o resulta un factor de riesgo, se acompaña igualmente al/a la menor en la elaboración del vínculo y su historia relacional.
En definitiva, el programa busca que cada niño, niña o adolescente pueda recuperar seguridad, pertenencia y confianza en el mundo adulto, sosteniendo un proceso educativo coherente y digno. La atención residencial se entiende como una oportunidad real de reparación y de construcción de futuro, en coordinación permanente con la red pública y comunitaria.
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