La Ruta del Buen Trato es un programa provincial de prevención que refuerza la seguridad, la igualdad y el consentimiento en la adolescencia, trabajando para que el instituto y la familia puedan convertirse en espacios de protección real. Se desarrolla en municipios rurales y semiurbanos de la provincia de Sevilla y está financiado por la Diputación de Sevilla (Área de Cohesión Social e Igualdad), dentro del Plan 2024–2027, Línea 8. 

El programa parte de una premisa sencilla: cuando una persona adolescente se siente acompañada y validada por sus adultos de referencia, disminuye el riesgo de tolerar o normalizar dinámicas de control, humillación o presión sexual. Por eso, no se limita a explicar qué es la violencia, sino que se centra en fortalecer vínculos y crear entornos seguros alrededor de las y los adolescentes. 

La intervención trabaja con tres colectivos que forman una red de protección: alumnado de 1º a 4º de ESO, familias (AMPAs y figuras cuidadoras) y profesorado. Se realizan talleres presenciales en el aula (1–2 horas por grupo) con un enfoque participativo y cercano, abordando buen trato en relaciones y redes, mitos del amor romántico, pornografía, consentimiento, límites y cómo pedir ayuda o acompañar a alguien que puede estar viviendo una relación dañina. Con las familias se desarrollan sesiones para fortalecer el vínculo en la adolescencia, identificar señales de alarma y ofrecer claves para hablar de sexualidad, redes y consentimiento sin moralizar, pero poniendo límites que protegen. Además, se incluye formación online al profesorado con herramientas prácticas para construir climas de aula seguros, abordar comentarios machistas o humillaciones y coordinarse con recursos del entorno cuando es necesario.

La metodología cuida especialmente que nadie se sienta expuesto ni obligado a compartir experiencias personales: se crean normas de respeto y confidencialidad, se trabaja desde un enfoque sistémico y ecológico, y se cierran las sesiones con compromisos concretos y realistas que ayudan a consolidar una cultura de buen trato. El objetivo final es que cada chica y cada chico pueda contar con al menos una persona adulta de referencia que mire, escuche y acompañe cuando algo inquieta o hace daño.

Financiado por

Diputación de Sevilla