Programa de Intervención Social con adolescentes (PRISMA)

Mejor calidad de vida de los menores del sistema de protección

Este proyecto está orientado a mejorar la calidad de vida de los menores del sistema de protección que constituyen una población de alta vulnerabilidad, pues se trata de niños y niñas sin voz, debido a las situaciones tan dolorosas y traumáticas por las que han atravesado desde su infancia, y también al hecho de que existe una escasa información y sensibilización hacia su situación, unido también a la escasez de recursos y la sobresaturación, incluso precarización de los mismos. Estos menores, debido a su historia de vida, frecuentemente episodios de abandono, maltrato físico, psíquico y prenatal, abusos sexuales, incitación a la prostitución, rechazo, fracaso escolar, necesitan de una amplia red de recursos para poder superar estas situaciones, y adquirir así habilidades de resiliencia para poder optar por un proyecto de vida con garantías de éxito y por lo tanto, acceder a los recursos normalizados y a la vida digna en igualdad de condiciones que el resto.

Es de vital importancia que sean atendidos desde el ámbito psicoterapéutico que contribuya a sanar su emocionalidad y a adquirir habilidades de inteligencia emocional y de resiliencia que le ayuden a superar las situaciones tan duras y dolorosas, ya que, además, soportan un autoconcepto y autoestima muy deteriorados, y en muchos casos, son mínimos los apoyos emocionales y familiares con los que cuentan, hecho que aumenta el sufrimiento, dolor, y hace más difícil si cabe su recuperación. El objetivo de nuestro proyecto es ofrecer una atención psicológica individualizada a estos tutelados por la Junta de Andalucía y residentes en centros de protección, o en estado de acogimiento familiar o con familias colaboradoras, al mismo tiempo que ofrecer herramientas para las buenas prácticas educativas al personal laboral de estos centros de menores. Y se puede concretar con los siguientes objetivos específicos:

  • Aportar tratamiento terapéutico gratuito a menores del sistema de protección que carecen del mismo.

  • Contribuir a mejorar la calidad de vida de menores que han sufrido episodios de violencia, abuso y abandono desde su tierna infancia.

  • Colaborar con otros profesionales y agentes implicados en tratamientos de carácter holístico castigado y vulnerable.

  • Evitar el desarrollo de conductas de riesgo y nocivas para ellos mismos y otras personas como consecuencia de traumas o conflictos no resueltos.

  • Facilitar el desarrollo de futuras personas adultas sanas emocionalmente que puedan aportar proactivamente a la sociedad.